A través de un extenso recorrido por su obra y su activismo, este volumen ofrece una visión panorámica de la figura de Yoko Ono, artista visual, música y activista por la paz cuya influencia atraviesa más de seis décadas. Desde su temprana vinculación con el movimiento Fluxus hasta obras que mezclan performance, música y cine, el libro traza cómo piezas como «Grapefruit» han marcado a generaciones de creadores y han consolidado su voz experimental y política.
Contribuciones de expertos de diversas disciplinas amplían la lectura: Laurie Anderson, creadora multifacética y reconocida por su trabajo sonoro y performático; Eriko Osaka, directora del Centro Nacional de Arte de Tokio y exdirectora de la Trienal de Yokohama; y Thierry Raspail ofrecen perspectivas complementarias que contextualizan la obra de Ono en clave histórica, estética y política, proporcionando un análisis riguroso y accesible para quienes estudian el arte contemporáneo, la música experimental y las prácticas curatoriales.