Aunque el Sol ha salido y el día parece tranquilo, el pequeño vampiro Vlad se inquieta por los sonidos que provienen del exterior; los «CHAC-CHAC, ÑEEEC y CLANC» le hacen imaginar todo tipo de cosas aterradoras, luminosas y brillantes. En Los terroríficos ruidos del día, firmado por Melinda Beatty y Charlene Chua, se narra cómo, pese a sus miedos, Vlad encuentra consuelo en las palabras de su madre, que con ternura y sentido práctico logra que recupere la calma y vuelva a descansar.
El relato combina un texto inteligente con ilustraciones extremadamente detalladas que enriquecen cada escena y atenúan la sensación de inquietud con calidez y humor. Pensado para la lectura antes de dormir, este título ofrece una experiencia serena y envolvente para niños (o vampiros) que necesitan sentirse seguros al abandonar la vigilia, mostrando de forma cariñosa cómo las palabras adecuadas transforman el miedo en tranquilidad.