Con una penetración filosófica singular, en Del sentimiento trágico de la vida el autor Miguel de Unamuno aborda la experiencia íntima y trágica del existir, planteando el miedo a la muerte como motor de las grandes preguntas humanas y explorando la tensión entre la razón y la fe.
Publicada en 1913, la obra desarrolla el concepto de querer creer y propone vivir y escribir conforme a esa convicción, aun cuando ello suponga exponerse al juicio público como un Don Quijote moderno. El texto combina rigor argumental y tono personal, ofreciendo una reflexión intensa sobre la identidad, la esperanza y la necesidad de sentido que continúa resonando en el pensamiento contemporáneo.