Con un ritmo juguetón y una estructura que subvierte lo esperado, Tres tigres tiquismiquis reinventa el clásico trabalenguas al transformar al narrador en cómplice de sus propios personajes. Firmado por Edu Flores, el relato propone que los curiosos felinos, cansados de repetir una y otra vez la misma frase, desafían al narrador a inventar otra historia, provocando una interacción constante entre voz, personajes y lector.
El álbum destaca por su pulso dinámico y por unas ilustraciones ricas en detalles que se descubren en cada lectura; esa combinación genera situaciones que comprometen afectiva e intelectualmente, estimulando la observación y la participación activa. Es una propuesta narrativa que experimenta con los límites del formato infantil, capaz de despertar emociones sin presentarse como un libro sobre emociones.