En un presente donde la tecnología dicta oportunidades, Elena tiene mucha calle, una memoria prodigiosa y una fecha límite: si no consigue un trabajo antes de cumplir dieciocho años, se quedará sin hogar. En Shock del futuro de Elizabeth Briggs se plantea la oferta de la Corporación Éter: un empleo que consiste en viajar al futuro junto a otros cuatro adolescentes para reunir información que pueda cambiar sus posibilidades en el presente.
Lo que debería ser una misión controlada se complica cuando el grupo transgrede la única norma impuesta —«no indagar sobre el propio destino»— y descubre un futuro que algunos de ellos no llegarán a vivir. Con sólo veinticuatro horas para regresar y detener a un asesino, la novela combina suspense trepidante, conflictos éticos y decisiones que forjan el carácter de la protagonista, planteando interrogantes sobre la confianza, la responsabilidad y las consecuencias de anticipar el porvenir. Primer libro de una saga que enlaza acción y reflexión en un marco tecnológico convincente.