Tras la muerte de su abuela y la inesperada sucesión que obliga a convivir con Justin, Penelope Ward nos presenta una historia de pasión y rencor que complica los límites entre deseo y resentimiento. En Odioso compañero de piso la protagonista hereda la mitad de una casa en Aquidneck Island y debe compartirla con el hombre al que rompió el corazón años atrás; la convivencia transforma cada gesto cotidiano en una carga emocional capaz de reabrir viejas heridas.
La novela profundiza en la tensión entre dos personas que conservan una conexión íntima pese al enfado y la distancia: Justin, de presencia imponente y carácter a la defensiva, y la narradora, atrapada entre la culpa y la atracción. Penelope Ward maneja con soltura el contraste entre confrontación y ternura, alternando escenas de alta carga romántica con momentos de reflexión que revelan por qué existe una «línea muy fina entre el amor y el odio». El resultado es un relato que explora la complejidad de las segundas oportunidades y la fragilidad de las máscaras que usamos para proteger el corazón.