Relato íntimo y corrosivo, Nueva York. Ida y vuelta nace de un viaje que obliga al autor a registrar impresiones inmediatas y personales; escrito con la voz franca y directa de Henry Miller, combina la intensidad del diario con la libertad del ensayo literario.
Más cercano al diario que a la novela, el libro funciona como una larga y divertida carta dirigida a Alfred Perlès, en la que las impresiones vívidas y las reflexiones escandalosas conforman un fresco ameno de su recorrido; el resultado es un retrato simultáneamente cómico y genial del autor y de su ciudad natal, que revela tanto la energía de Nueva York como las contradicciones de quien la observa.