Ir directamente a la información del producto
1 de 1

La vida golpea ( a veces demasiado) fuerte

La vida golpea ( a veces demasiado) fuerte

Disponible

Precio habitual $13.500
Precio habitual $15.000 Precio de oferta $13.500 -10%
10% Agotado
Ver todos los detalles

Contenido desplegable

Descripción

Bajé de la cama con el corazón a mil y me acerqué para observarla. Como estabaacostada de lado, la tomé para girarla y la noté algo rígida… La moví, le corrí el peloy le dije varias veces: “¡Alejandra, Alejandra!”, pero no contestaba, y yo insistía:“¡Alejandra!, ¡Alejandra, dime algo, por favor!”. La movía y no reaccionaba. Ahí me dicuenta de que mi señora estaba muerta. El daño cerebral de su hija mayor, Javiera, y la repentina partida de su compañerade vida por casi cuatro décadas, todo en menos de un año y medio, transformópor completo la vida del exministro de Minería y de Obras Públicas. Tuvo queaprender a navegar en medio del dolor, la impotencia y la frustración. Y, además,de la soledad, porque la vida no se detiene, sigue su curso y está en unoreinventarse y continuar adelante, o caer en un agujero profundo de angustia ydesconsuelo. Hernán de Solminihac optó por lo primero: por vivir sus días conoptimismo, a pesar de todo. "En medio de este terremoto personal y familiar, ahora más que nunca se me vienea la mente una frase que mi madre siempre repetía: 'Todo sucede para mejor'.Hoy, en la situación en que nos encontramos, aún no logro entenderla, pero estoytratando de hacerla carne día tras día; de encontrarle un sentido, un por qué nosocurrió, y así poder sobrellevarlo. Si ya me tocó esto, tratar al menos de vivirlo lomejor posible."