En una recreación vibrante del siglo XVII, Jesús Sánchez Adalid nos conduce por un mundo de contradicciones y pasiones; en La tierra sin mal confluyen la ambición del hidalgo Tomás Llera, que parte desde Extremadura hacia Las Indias en busca de fortuna, y el idealismo del misionero Enrique Madrigal, dispuesto a integrarse en las reducciones jesuíticas de Paraguay. La narración transcurre desde la Sevilla portuaria, bulliciosa y llena de personajes de toda condición, hasta las selvas más remotas, ofreciendo un fresco histórico donde lo personal se entrelaza con lo político y lo espiritual.
Con un pulso narrativo sustentado en rigor documental y un ritmo propio de la mejor novela de aventuras, la obra despliega conflictos morales, alianzas y traiciones que revelan las tensiones de la colonización en tiempos de Felipe II. La prosa de Jesús Sánchez Adalid equilibra descripción y acción, ofreciendo personajes complejos y situaciones que invitan a la reflexión sobre la utopía, el poder y la esperanza de construir otros mundos dentro de la historia.