En una propuesta que reúne hallazgos de la física moderna con herramientas prácticas para la transformación personal, Gregg Braden examina el campo que conecta todas las cosas y plantea nuevas relaciones entre observador y realidad; esta investigación se presenta en La matriz divina, una obra que plantea alternativas para comprender y comunicarse con ese campo subyacente.
Partiendo de un cambio de paradigma en la ciencia contemporánea, el autor recoge evidencias que cuestionan la idea de un universo preexistente en el que el ser humano actúa solo como espectador y remite a la célebre observación de John Wheeler: «Teníamos esta vieja idea según la cual el universo está allí fuera y aquí está el hombre, el observador, separado del universo por una gruesa plancha de vidrio». A partir de ese punto, La matriz divina ofrece una exposición clara de los descubrimientos recientes y propone métodos accesibles para sintonizar con ese campo de información, combinando explicaciones científicas, ejemplos aplicados y ejercicios destinados a que cada lector pueda evaluar y practicar las posibilidades de influencia consciente en su vida y en su entorno.