La convergencia entre imaginación literaria y razonamiento matemático se revela en lecturas que cambian la manera de ver los textos. En Érase una vez los números primos, la profesora Sarah Hart identifica y explica las sorprendentes intersecciones entre ambos campos, desde la geometría presente en Moby Dick hasta los patrones fractales que sustentan narrativas modernas.
Con un estilo a la vez erudito y accesible, la autora recorre sonetos, cuentos de hadas y literatura experimental para mostrar que las herramientas matemáticas —estadística, geometría, teoría de patrones— aparecen en los textos como recursos formales y simbólicos. Revela cómo James Joyce incorporó referencias matemáticas en su prosa de flujo de conciencia, por qué George Eliot se interesó por las estadísticas y de qué modo Jurassic Park opera sobre principios fractales, sin dejar de analizar la presencia de personajes matemáticos en obras de Sir Arthur Conan Doyle y Chimamanda Ngozi Adichie.
Más que un conjunto de curiosidades, este estudio ofrece una lectura renovada de los clásicos: enseña a percibir nuevas capas de estructura y significado y convierte la observación formal en una fuente adicional de belleza y asombro. El resultado es una obra ingeniosa y entretenida que facilita a lectores de distinta formación reinterpretar la literatura y las matemáticas como disciplinas en diálogo permanente.