Al amanecer los animales salen de sus nidos con la confianza que otorga la luz, pero una mirada atenta sigue sus movimientos. En El último safari, Hadi Baghdadi construye un relato visual que, sin recurrir a la palabra, instala tensión y ternura a partes iguales, desplegando la acción desde encuadres audaces y un paisaje dibujado con líneas sencillas que comunican tanto como los personajes.
La obra ofrece un lenguaje gráfico vanguardista e impecable que transforma el silencio en discurso: la ausencia de texto no empobrece la narración, sino que la potencia, permitiendo una lectura íntima y reflexiva sobre la renuncia a la violencia. Este cuento sin palabras conmueve con sutileza y elegancia, tocando el corazón del lector mientras deja una sonrisa que nace de la esperanza y la mirada compasiva hacia el mundo natural.