En esta reinterpretación de la fábula clásica, El gato sin botas, firmada por Vivim del Cuentu y Anna Font, el protagonista pierde sus botas y, con ellas, la confianza que le había ganado la admiración de la corte. Incapaz de reemplazar ese calzado por otro que le siente igual, decide no asistir a la fiesta del marqués de Carabás y se enfrenta a la duda sobre su propio valor.
Aunque se avergüenza y se retira, su destreza para cazar ratones permanece intacta; la historia plantea con sutileza que la identidad y la seguridad personal no dependen de los objetos que usamos. Inserto en la colección Cuentos desexplicados, este cuento combina humor y ternura para ofrecer una lectura que invita a la reflexión sobre la autoconfianza y la capacidad de reinventarse.