En El corazón de Auschwitz, Darcy Lee narra la historia real de sus abuelos, Genie y Feliks, marcada por el amor y la resistencia en medio del horror nazi. Como representación de uno de los actos de afecto más poderosos de nuestra historia, la autora explica cómo Feliks logró enviar un corazón de cuero hecho con la suela de su zapato, en el campo de Dachau, a Genie, prisionera en Auschwitz. El libro combina el testimonio íntimo con la reconstrucción histórica del día a día en los campos, y recuerda la importancia de mantener viva la memoria del Holocausto en un mundo cada vez más convulso.