Una investigación que reabre heridas y secretos de pueblo sirve de telón de fondo en esta novela donde un inquietante mensaje —«Sé lo que has hecho»— hallado junto al cadáver de Alaska Sanders, cuyo cuerpo apareció el 3 de abril de 1999 a orillas del lago de Mount Pleasant, pone en marcha una investigación que vuelve a reunir a Marcus Goldman y al sargento Perry Gahalowood en El caso de Alaska Sanders, once años después de que se encerrara a los presuntos culpables.
La trama se desarrolla con la densidad psicológica y la precisión narrativa que caracterizan a Joël Dicker, quien incorpora una joven agente, Lauren Donovan, para desentrañar la red de secretos que rodea a Alaska Sanders y, al mismo tiempo, hacer aflorar los fantasmas del pasado, entre ellos el de Harry Quebert. Con una estructura en varios tiempos, giros constantes y un ritmo sostenido, la novela ofrece una lectura absorbente que combina investigación criminal y reflexión sobre las sombras que persisten en una comunidad pequeña; la crítica la ha señalado incluso como «un fenómeno planetario» (Babelia), reflejo de su alcance y intensidad narrativa.