En un relato de invierno, pérdidas y renacimiento, Cuando despierten las flores sigue a dos jóvenes cuyas vidas parecen irreversiblemente apartadas. Drake, con el éxito de su lado y la promesa de un futuro planeado, y Annie, que intuye para sí un porvenir acorde a sus deseos, convergen cuando el hielo lo invade todo; esta novela, escrita por Andrea Longarela, explora cómo el colapso de las certezas puede abrir espacio para lo inesperado.
Huyendo de los cimientos que se desmoronan, la chica que desea aprender a patinar y el chico que se juró no volver a hacerlo se refugian en un pueblo junto a un lago congelado, donde el mañana parece reducido a una hoja en blanco. A través de escenas íntimas y atmósferas heladas, la narración examina la tensión entre el dolor y la belleza y plantea si el afecto compartido puede reconstruir dos almas a la deriva antes de que el invierno arrase con todo.
Con un ritmo envolvente y un lenguaje sensible, la novela articula conflictos interiores y pequeñas certezas cotidianas hasta revelar un paisaje emocional que alterna fragilidad y fuerza. Cuando despierten las flores propone una lectura emotiva sobre la resiliencia, la posibilidad de reinvención y el modo en que lo humano florece tras el frío.