Ambientada en la Luna, doscientos años después de la colonización planetaria, Claro de tierra reconstruye un futuro en el que los habitantes lunares se consideran independientes de las naciones de la Tierra. La novela combina una ambientación tecnológicamente verosímil con un análisis cerrado de conflictos políticos y sociales, mostrando cómo la geografía y los recursos reinventan las lealtades y las estrategias humanas.
Esta obra aúna con solvencia la ciencia ficción y el thriller de espionaje: la intriga política y las tramas clandestinas se entrelazan con reflexiones sobre identidad, soberanía y el coste moral del progreso. Firmado por el reconocido autor Arthur C. Clarke, el libro pone en evidencia la capacidad del autor para combinar rigor científico y tensión narrativa, consolidándose como un referente del género que sigue provocando lectura y debate.